El encanto del Callejón del Oro
A la sombra del Castillo de Praga se encuentra la ‘Zlatá ulicka’, el Callejón del Oro. El Callejón recibe ese nombre por los orfebres a los que el Emperador Rodolfo II alojó aquí. Cuenta la leyenda, que les encargó la misión de encontrar la sustancia que convirtiese el metal en oro. En realidad, la historia es mucho menos excéntrica: En el siglo XVI, se construyeron estas 11 casitas en este callejón para alojar a los guardias del castillo y a sus familias.
Una calle con multitud de nombres famosos
Se dice que Kafka escribió sus mejores obras aquí, incluyendo la novela "El castillo". Actualmente su antigua residencia es una librería y un pequeño museo. En las otras casas actualmente encontrará tiendas de recuerdos que venden objetos artesanales. En realidad, vivir en estas casas no debe ser nada fácil: los techos son tan bajos que un adulto difícilmente puede mantenerse erguido. Otro escritor famoso también residió en el Callejón del Oro: el Premio Nobel Jaroslav Seifert. Y en el número de 14 vivió una temporada Madame de Thèbes, una vidente que con sus cartas predecía el futuro y que fue detenida a finales de la Segunda Guerra Mundial por la Gestapo tras predecir que Hitler moriría en poco tiempo.
El Callejón del Oro iluminado
Por la noche o al atardecer, el Callejón del Oro es incluso más impresionante que de día. Las luces de la tarde proyectan una mágica luz dorada sobre las pintorescas casitas. ¿Le gustaría ver el callejón desde una perspectiva totalmente diferente? Suba las escaleras del número 24 para visitar el muro defensivo, donde encontrará una exposición de armaduras, escudos de madera y lanzas. También hay una sala de torturas con antiguos instrumentos de tortura.
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